‘Soy una campeona, pero aún estoy en la guerra’

Lucy, tiene 36 años y una sonrisa que contagia a cualquier ser humano. Cuando la vi, no podía imaginar que detrás de esa mujer tan bien arreglada y con tanta luz propia se escondía una historia y una enseñanza de vida tan profunda como la que Lucy acepto compartir conmigo, y también con todos ustedes.